Desde la Cámara Inmobiliaria Argentina celebramos la recuperación del financiamiento para la vivienda y proponemos medidas para que llegue a más familias de manera sostenible.

Después de años de escasa oferta, el crédito hipotecario volvió a ocupar un lugar importante en el mercado inmobiliario argentino. Su recuperación permite que más familias accedan a una vivienda propia y, al mismo tiempo, impulsa la compraventa de inmuebles, la construcción y el empleo.

Según el Banco Central, desde 2024 y hasta el primer semestre de 2026 cerca de 65.000 familias accedieron a un préstamo hipotecario. Sin embargo, el stock de estos créditos apenas supera el 1% del PBI, lo que demuestra que todavía queda un enorme camino por recorrer.

En este contexto, valoramos el programa que destinará hasta $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad a depósitos bancarios ajustados por UVA para financiar la primera vivienda. La iniciativa puede generar alrededor de 20.000 nuevas hipotecas, siempre que se implemente con transparencia, criterios técnicos y adecuada protección de los recursos del Fondo.

Consideramos fundamental los siguientes pautas:

* Mantener la cuota inicial dentro de un límite prudente, cercano al 30% de los ingresos netos familiares.

* Permitir la suma de ingresos entre cónyuges, convivientes, familiares o codeudores.

* Facilitar el acceso de autónomos, monotributistas y profesionales con ingresos demostrables.

* Brindar información clara sobre el funcionamiento de la UVA, los costos y la evolución de las cuotas.

* Reducir los tiempos de tasación, aprobación y escrituración.

* Crear mecanismos de reprogramación ante dificultades económicas extraordinarias.

La morosidad también debe analizarse con información precisa. El porcentaje de irregularidad divulgado para las financiaciones familiares comprende diferentes tipos de préstamos y no corresponde atribuirlo directamente a los créditos hipotecarios. Por eso, resulta necesario publicar datos específicos sobre esta cartera.

Los corredores inmobiliarios matriculados cumplimos un papel fundamental: orientamos a las familias, verificamos la documentación de los inmuebles y coordinamos con bancos y escribanos para brindar seguridad jurídica.

El crédito hipotecario no es solamente una herramienta financiera: es un instrumento de movilidad social y generación de patrimonio. Para consolidarlo se necesitan estabilidad, previsibilidad, respeto por los contratos y políticas sostenidas en el tiempo.

Desde la Institución reafirmamos nuestra disposición a colaborar para construir un mercado hipotecario accesible, federal y sostenible, que permita que más argentinos transformen el esfuerzo de muchos años en una vivienda propia.

Editorial

Cámara Inmobiliaria Argentina